BREVE HISTORIA DE LOS COLUMPIOS

columpio antiguo YOR

La evolución de los parques infantiles en nuestro país

El juego en la calle es algo natural. Los niños nacen ya con las ganas de jugar y son capaces de divertirse en un solar vacío, que llenan con su imaginación.

Pero en algún momento a alguien se le ocurrió ocupar ese espacio con equipamientos que invitaban a los niños a desafiar la gravedad, la inercia o el equilibrio e instaló el primer columpio en un parque. Desde aquellos primeros juegos de hierro los parques infantiles han evolucionado mucho, con materiales, formas y diseños fantasiosos, pero siguen haciendo lo mismo, provocar cosquillas, risas y desafíos a los niños.

En este primer post de mi BLOG DEL COLUMPIERO voy a contar de forma muy breve cómo han evolucionado los parques infantiles en este país, desde mi propia experiencia. En sucesivos posts desarrollaré cada una de las etapas en que he dividido esta historia.

LA EDAD DE HIERRO

Hasta los años 70, el hierro era el material casi único de los juegos al aire libre.

El primer elemento del parque fueron los columpios de tubos de acero. También eran habituales los laberintos metálicos y los carruseles, los toboganes y los balancines sube y baja de palanca.

Eran elementos individuales y no disponían de un suelo de seguridad, instalándose en el asfalto, las baldosas o la tierra si había suerte.

EL DISEÑO QUE VINO DEL NORTE

A mediados de los 70, procedentes desde los países nórdicos, empezaron a verse en nuestros parques casitas y castillos de madera y diversos elementos figurativos.

Eran diseños atractivos y coloridos que usaban el material más abundante en aquellas zonas, la madera. Quizás más estáticos que los de la etapa anterior que potenciaban el movimiento, pero con una posibilidad de juego simbólico mucho mayor. Se construían castillos, fuertes y casitas con puentes y diversos accesos y salidas que permitía a los niños imaginar sus propias aventuras.

Los suelos aún eran de tierra, arena o césped y los elementos accesorios se limitaban a algún banco o papelera.

LA EDAD DE ORO

A partir de los 90 el sector entró en su “fiebre del oro”.

La oferta de juegos infantiles se multiplicó y España se convirtió para los fabricantes europeos en un mercado muy atractivo. Los fabricantes locales en 2001 fundaron AFAMOUR, la Asociación de Fabricantes de Mobiliario Urbano, que hoy en día sigue representando los intereses del sector. En definitiva, los parques infantiles en España se convirtieron en un catálogo internacional de diseños europeos y nacionales.

Conforme a la nueva norma europea los parques debían llevar un suelo amortiguador anticaídas y se implantaron primero las losetas y luego el suelo continuo de caucho.

Los parques podían tener ahora personalizaciones temáticas: castillos medievales, barcos piratas, cohetes espaciales, dinosaurios o vehículos de todo tipo, pero nunca faltaban los columpios clásicos y los pequeños elementos como balancines, carruseles y toboganes. Las redes de cuerdas permitían fabricar grandes pirámides tridimensionales de trepa y los materiales de plástico HDPE fueron reemplazando a los paneles de madera que requerían mucho mantenimiento.

LA CRISIS

Con la crisis financiera a partir de 2008 el mercado se trastocó. Apenas había dinero para mantener lo que había y los nuevos proyectos de parques brillaban por su ausencia, ya que había otras prioridades.

La necesidad hizo desarrollar de manera acelerada la imaginación y se buscaron nuevas ideas, como los juegos biosaludables, los juegos electrónicos o el ecodiseño.

También se desarrollaron los juegos inclusivos y se empezaban a ver los juegos con materiales reciclados o con materiales alternativos a la madera.

En 2020, cuando ya se estaba recuperando la inversión en parques infantiles, la pandemia del COVID trajo un nuevo parón que apenas está ahora empezando a remontar en un mercado ya maduro.

EL FUTURO

Ahora casi todos son proyectos de cambios, renovaciones o mantenimiento de áreas de juego ya existentes.

Todos los parques ya deben ser seguros, certificados, inclusivos, sostenibles y atractivos. Son valores que ya no suman sino que simplemente se exigen a todo proyecto.

Ahora la tendencia es colocar cubiertas textiles o rígidas, instalar parques de calistenia, circuitos pump-track o parkour o incluso montar parques caninos. Se diseñan parques con elementos más ligeros, con estructuras de cuerdas para trepar y parques naturalizados basados en troncos y elementos rústicos.

Parece la vuelta al principio, cuando los niños jugábamos en el descampado de tierra o en el bosque, subiendo a los árboles.

Quizás es que no hemos cambiado tanto nuestra manera de jugar.

Autor: Javier Yoller

“Javier Yoller es hijo del fundador de la pionera fabricante de columpios de Vitoria, YOR y gerente de la empresa de 1994 a 2015. Ha sido presidente de AFAMOUR desde 2006 a 2014.”